
A la hora de elegir un plato de ducha, es muy importante pensar no solo en la estética sino también en la comodidad y, sobre todo, en la seguridad. Los platos de ducha de resina son una opción a tener muy en cuenta, ya que son productos de mucha calidad, increíblemente seguros y antideslizantes. Si estás reformando tu baño y quieres hacerte con uno de estos, te traemos los 5 mejores platos de ducha de resina.
Plato de ducha extraplano con textura pizarra

Aun así, hay muchos fabricantes que prefieren seguir dándole a sus platos de ducha textura pizarra, ya que da la sensación de tener más agarre. Este plato de ducha ARES es con diferencia la mejor opción del mercado: antideslizante, con tratamiento Gel Coat, lo que le aporta mucha durabilidad, y grandes dimensiones. Es también uno de los platos de ducha de resina más caros que puedes encontrar, y aunque la relación calidad-precio es muy buena, tal vez prefieres optar por una opción más barata.
Plato de ducha de resina con marco en negro

Su superficie tiene textura pizarra, lo que da mayor sensación de sujeción, y viene con una pequeña válvula para facilitar la instalación. Es algo más cara de lo que a mí me gustaría, pero si son las medidas que necesitas para tu baño es una muy buena compra.
Plato de ducha de resina gris oscuro

Este tipo de producto no se puede manejar por una sola persona porque pesa muchísimo. Si estás pensando en realizar tú mismo tu propia instalación, piensa en pedirle ayuda a alguien. Además, es una pieza maciza, pero se puede cortar, así que si necesitas rebajar unos cuantos centímetros para cuadrarla a la perfección en tu baño puedes hacerlo sin tener que comprar un plato de ducha de otras dimensiones.
Plato de resina Slate tipo pizarra

Presenta una calidad inmejorable y se vende a muy buen precio, especialmente en comparación con otras marcas o medidas. La mejor compra si quieres instalar un plato de ducha de este tipo sin comerte la cabeza ni rascarte el bolsillo.
Plato de ducha de resina básico en negro

Viene con válvula incorporada y su superficie está tratada con Gel Coat. Se trata de un plato de ducha de pizarra resistente, bonito y de excelente calidad, a un precio reducido. Si quieres algo básico, pero no estás buscando el clásico plato de ducha en blanco, es tu mejor opción.
Por qué elegir un plato de ducha de resina
Puede que te hayas metido en el mundo de las reformas y todavía no tengas claro por dónde tirar. Si estás reformando tu baño, es probable que te hayas tirado horas mirando distintos platos de ducha, de todos los materiales que existen, y aun así no te decides. Para mí, la mejor opción en cuanto a platos de ducha son los platos de ducha de resina, ya tengan la superficie lisa o textura pizarra. Si tú no estás convencido, te explico por qué son mis favoritos.
Son unos platos de ducha muy elegantes. Se trata de piezas macizas, rectangulares o cuadradas, ya dependiendo del tipo y del tamaño de ducha que tengas, y al no tener la consistencia típica de la cerámica quedan originales y muy refinadas en cualquier baño. Además, precisamente por no estar fabricadas con los materiales clásicos, no tienen el tipo de brillo de las duchas normales que puede resultar desagradable, y no se ensucia tan rápidamente.
A todo esto, hay que añadirle que son antideslizantes. Tienen una superficie específicamente diseñada para que no te resbales, ya sea por la rugosidad de la textura pizarra, si esa ha sido tu elección, como si prefieres un acabado más liso o de granito. También son versátiles en ese aspecto, ya que puedes elegir tanto el tipo de textura (y, por lo tanto, apariencia) como el color.
Si estás buscando un plato de ducha de este tipo, espero que mi selección de los 5 mejores platos de ducha de resina te haya podido ayudar en algo. Si aun así no lo tienes claro, puedes echarles un ojo a los catálogos de tiendas especializadas en este tipo de productos, como Asealia.com u otras grandes superficies.
Aun con todo, hay que tener en cuenta bastantes cosas antes de proceder a la instalación de estos platos de ducha. En primer lugar, como ya he comentado, son piezas macizas, lo que quiere decir que pesan muchísimo. No es recomendable que intentes realizar una instalación de este tipo por tu cuenta, por muy manitas que seas. Contrata a un experto porque, de lo contrario, puede acabar muy mal. Y, antes de comprarla, te recuerdo que, dada su naturaleza, si algún día tienes un problema de tuberías y necesitas quitar el suelo de la ducha, tendrás que partirla. Esto último es una gran desventaja, pero a mí personalmente me compensan todas sus demás características, desde lo bien que quedan en cualquier parte hasta la seguridad que aportan.